Una forma de buscar ese silencio que ahogue, al fin, las bullas internas...
miércoles, 9 de junio de 2010
Tiempo de lluvia
Llueve afuera y adentro otra vez, en Madrid, y entre estas dos tempestades, una pequeña y la otra infinita, el recuerdo adelantado de tu boca sobre mi hombro es mi único salvavidas...
Este me sonó medio optimista...
ResponderEliminar...y habrá escampado en tu alma.
ResponderEliminar