Y al final de todo
siempre quedas tú.
Incluso después de que el mundo se destruye.
Queda tu voz,
aún cuando es tu grito
el único causante de mi sordera.
Y tu boca,
pese a que esos labios tuyos
me han herido de muerte con sus balas.
Quedan también tus ojos,
aquellos que cargados de furia
marchitaron mis pétalos con una sola mirada.
Y tus manos, tu sudor, tu aliento...
Siempre quedas tú,
como ese hogar al que uno vuelve
al final de todo y pese a todo.
Incluso después de que el mundo, mi mundo, se destruye.
Creo q este es el q más me gustó. Masoquista.
ResponderEliminarY al final sortearás
ResponderEliminarlas trampas del tiempo
disfrazada de sueño desnudo,
ilusión de nombre pequeño,
que me salvará del olvido.
este es uno de los mejores.
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