jueves, 20 de mayo de 2010

Inmunidad

Y al final de todo
siempre quedas tú.
Incluso después de que el mundo se destruye.

Queda tu voz,
aún cuando es tu grito
el único causante de mi sordera.

Y tu boca,
pese a que esos labios tuyos
me han herido de muerte con sus balas.

Quedan también tus ojos,
aquellos que cargados de furia
marchitaron mis pétalos con una sola mirada.

Y tus manos, tu sudor, tu aliento...

Siempre quedas tú,
como ese hogar al que uno vuelve
al final de todo y pese a todo.

Incluso después de que el mundo, mi mundo, se destruye.

3 comentarios:

  1. Creo q este es el q más me gustó. Masoquista.

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  2. Y al final sortearás
    las trampas del tiempo
    disfrazada de sueño desnudo,
    ilusión de nombre pequeño,
    que me salvará del olvido.

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  3. este es uno de los mejores.

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